Cierre temporada octubre 2015 a Julio 2016

Lo que empezó siendo una gira de 2 meses por la península histérica, se ha convertido en un medio de vida transformado en TEMPORADA PERMANENTE…

Desde la tribu estamos inmesamente agradecidxs por tanto amor y cuido que hemos recibido en estos casi 9 meses desde que llegamos a “quedarnos más tiempo” por estos lares, concretamente en nuestro amado barrio de Vallecas.

Cerramos hoy 2 de julio con algo que me pone la piel de gallina: 4 horas antes de empezar la función del teatro del barrio NO HAY ENTRADAS!! ke fuerte!

Y para cerrar y desearles un buen verano, descanso, cuido y sobre todo AUTOCUIDO les queremos compartir una carta…

Me escriben todos los días cosas hermosas, duras, fuertes, frágiles..y quisiera compartirlas tooooooditas de veras, hemos elegido esta carta por que habla del amor, de la solidaridad, de la tribu, del mestizaje, del encuentro, de la cercanía y de otras tantas cosas que os invito a que leais es “pa llorar” y el hombre que la escrito es un hombre hermoso, humano, sincero y honesto. Con una compañera y uno de sus hijos con el que tenenmos la suerte de vincularnos que es UN ANGEL como su compañera MARIA…ya tengo las lágrimas en los ojos, no sirvo para escribir yo lo repito, se me mezcla los sentimientos y no atino…me voy de aki paya, la carta es preciosa, os la comparto como cierre de temporada y AGRADECIMIENTO A LA VIDA, INMENSO AGRADECIMIENTO A LA VIDA.

Nos vemos en septiembre por la Penísula histérica.

 

Queridas Pamela y Alicia, Querido Iván:

Esta noche se han unido muchos corazones en torno a las violencias, a las estructuras de poder. Ha funcionado la catarsis, creo, para tod@s las que estábamos en la sala Margarita Xirgu de CCOO. Habéis destripado las violencias, habéis quitado capas y capas de mierdas para descubrir el tesoro que hay en lo más profundo de cada persona: la condición humana, la ternura, la Solidaridad. Habéis hecho aparecer espejos que nos reflejan, que nos delatan, que nos obligan a enfrentarnos con lo que somos y las relaciones que construimos.

Iván, he visto en ti a una parte del hombre que quiero ser. Tú que eres un hijo de la guerra, has transmitido paz. Tú, que vienes de El Salvador, te has salvado y formado parte de nuestra salvación, cuando nos cuentas que te rebelas con tu corazón inteligente, ante la barbarie. No aceptas,  no te doblegas, no asumes la locura colectiva, y optas por la vida, la cordura, el sentido común, el amor, la ternura.

Pamela, tu, con tu pasaporte rojo de española, te desprendes de tus privilegios de güerita. Te desnudas ante nosotr@s y nos haces quedar desnudos ante los mecanismos de las relaciones de poder que nos deshumanizan y desde la risa que produce la extrema crueldad nos transportas, transportas al teatro entero a un viaje que nos enfrenta a nuestras miserias. Nos zarandeas las entrañas. Nos descolocas, nos vas desarmando y nos vuelves a construir. Haces de arquitecta y albañila. Diseñas planos de nuestras personalidades. Esos planos no nos gustan. Nos lo demuestras entre risas y estereotipos de machitos y princesas, para poco a poco hacer un nuevo plano de la catedral majestuosa que puede llegar a ser nuestra existencia y la de la humanidad en su conjunto. Luego vas cogiendo sólidos ladrillos (de ahí viene la palabra Solidaridad, de lo sólido) para ir uniéndolos con ternura, entre palabrotas, risas, posturitas y chistes. Nos atrapas. Le ganas la batalla a la estupidez y por un momento brilla la inteligencia en nuestro interior. Siembras y siembras y nunca sabrás los frutos que han de dar tus gags, tus palabras atropelladas, tus inquietantes miradas, tus desafíos, tus posturitas.

Sabes de violencias. Tienes bien estudiado al enemigo. Lo domesticas, como una principita actual, Haces que el zorro de patriarcado, coma de tu mano. Ese zorro que tod@s llevamos dentro. Vuelas sobre el escenario como un águila majestuosa. Nos cautivas, te desbordas, nos enamoras, te entregas y nos rindes a la evidencia de que ese otro mundo necesario es posible. Cuando nos enseñas el milagro de tu vida, nos quedamos estupefact@s, se nos cae la mandíbula casi hasta el suelo, para rápidamente hacer que se levante con una carcajada. Mientras tanto salen Pamelas y Pamelas por doquier: la actriz, la chica vapuleada, la vecina que mira y no ve, el arriba y el abajo,  el machito que se espatarra, los hombres y las mujeres que no saben tratarse como iguales, el arriba y abajo, el que silba, la que tiene miedo y no sabe porqué, el arriba y abajo, siempre el arriba y abajo. El paisito tantas veces violado por el machito de norte. El paisito que asume la estupidez inhumana del machito del norte y lo transforma en maras. El arriba del norte, el abajo del sur.

Nos haces descubrir, con la visual y magistral posición de tus manos, como va el mundo, como va el mundo de aquí al lado y el mundo de un poco más allá. Nos haces ver que es el mismo mundo. Nos enseñas a descubrir, desde tu brutal experiencia, que todo sirve para sanar, para crecer, para buscar la plenitud.

Nos vamos a casa con tu semilla plantada en  nuestro interior. Nos dejas preñad@s de esperanza partiendo de tu dolor domesticado a veces, vencido otras.

Te he visto fuerte, contundente, valiente, desafiante, armada con grandes cantidades de ternura, de ternura peligrosa para quienes diseñan la injusticia. Te he visto derrochando energía, trabajo, esfuerzo, militancia, creatividad, talento, generosidad, entrega, solidaridad, empatía, amor. Te he visto luchadora indómita, de esas que te acompañan y sabes que no te van a fallar. Estás dotada para la alquimia que transforma lo horroroso en atractivo.

Me he visto inyectado de energía ante tu poder. Cruzarse contigo es un privilegio.

Llevamos 34 años en nuestro COR (Comité Oscar Romero de Torrejón), que nació tras el irracional  asesinato de Romero. Ese que dijo: “Si me matan, resucitaré en el pueblo”. Ya ves, tú, una mujer machacada por el patriarcado, casi matada por las sutiles telarañas de los mecanismos opresivos machistas,  has resucitado a todo un teatro. Te nombramos Romerita de honor.

Cuando, has terminado y Merce ha subido al escenario, os habéis fundido en un abrazo. Ese abrazo sella nuestra complicidad, que ha comenzado hoy con 849,53 euros que has regalado a la Comisión de Derechos Humanos del paisito. Ese dinero, fruto de tu militancia y tu trabajo se está transformando ya en vida en medio de la muerte, porque ayudará a desempolvar archivos, a pagar facturas que la vida impone a quien trabaja por la justicia. Ese dinero honra la memoria de Marianela, de Herbert Anaya, y de tant@s y tant@s otr@s a l@s que les ha sido arrancada la vida. Ese es un dinero resucitado, que estaba muerto. Ya ves, Pamela, de repente, no solo te has sanado tú, sino que sanas en abundancia.

 

            Y Alicia, mi querida Alicia, ¡¡¡que gran lección nos has dado hoy, cerrando el acto con tu testimonio!!! Que orgullos@s estamos de tenerte entre nosotr@s. Lo primero que me sale es darte las gracias por aquella vez, que a raíz de la visita de Miguel Montenegro a la parroquia de Madrid, nos acercaste a la parada del metro en tu desvencijado coche. Poco a poco, te hemos ido conociendo. Conociendo tu historia, tu angustia. Ya sabes que eres un@ compa más, y que estamos orgullos@s de tener a una salvadoreña que nos acompañe. Haces que nos sintamos más Latinoamerican@s. Te doy las gracias por confiar en nosotr@s y te pido perdón por haberme situado “ahí arriba”. Sé que al principio he podido ser un tanto brusco y demasiado celoso de “mi” Comité ante tu ímpetu. Me has vencido Alicia, ya no es “mi” Comité, es nuestro Comité, del que formas parte. Tú también has sido sanadora para mí. Gracias por situarme en mi lugar.

Los Universos, de vez en cuando te besan y brota la belleza. Creo que el Universo nos besó cuando Pablo y María se besaron en El Salvador, cuando te conocieron allí, Pamela, cuando les abriste tu casa y tu corazón.  El estruendo de ese beso ha llegado hoy en Alcalá y ha hecho que en torno a El Salvador, reunamos a más gente que nunca. Los besos también sanan y resucitan. Jamás, ni cuando estaba “de moda” Latinoamérica habíamos congregado a tanta gente.

Me he sentido feliz, Pamela, cuando te he visto feliz, con tu hijo entre tu brazos, tomando una cerveza, y ofreciendo tu trabajo, tu medio de vida, para depositarlo en El Salvador. Inmediatamente, hemos maquinado más actuaciones y espero que podamos llevar tu milagro al Círculo de Bellas Artes y a la Quimera. Haremos más milagros junt@s, porque la vida confabula y nos ha puesto a Berni delante. Además los nombres son bonitos, es bonito un Círculo, es bonito el Arte. Es bonita una quimera, que dejará de serlo para ser una realidad con el seductor poder de tu convocatoria.

 Estoy escribiendo esta carta abierta, a veces en plural, y a veces en singular, porque quiero ser voz de todo el COR, porque siendo las 3 de la mañana mi espíritu se siente libre y feliz.

Gracias a tod@s!!!

   ¡¡¡Somos un equipo!!!

Pablo Aceña de Mesa

Torrejón, 18 de junio de 2016

 

P.D.: Pongo en copia de esta carta a Toni, Salvadoreño del COR de Zaragoza, muy implicado con Miguel Montenegro y miembro del equipo que impulsa la asamblea de CORs del estado español, a Marta, compañera del alma, a Virgilia, una hormiguita indómita del COR Linares, a Fermín, un tío estupendo del COR de Valladolid, y a José María Vigil, padre de la Agenda Latinoamericana y adelantado a su tiempo.

 

Y por supuesto a Miguel Montenegro…¡¡¡Ánimo Miguel!!!

circulo alargado

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